BIM y la identidad del pollo

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Vamos a ver en este post la relación que hay entre el BIM y la identidad del pollo de corral. Veremos que hay más similitudes de lo que se podría pensar en un primer momento, y que hay cosas que se hacen con los pollos de las que se puede aprender para el sector de la construcción.

El pollo de corral

Carrefour ha lanzado el primer blockchain alimentario en Europa. Permiten al usuario que está en el supermercado con una bandeja de pollo en la mano conocer toda la historia del pollo de corral, desde el día en que nació hasta el momento actual. Para ello basta con leer un código QR para acceder a una aplicación donde se obtiene toda esa información. Y si se puede con un pollo, ¿por qué no hacerlo con un edificio, un puente, un puerto?. ¿Podría saber en un sistema de aire acondicionado o una bomba de gasóleo quién los diseñó, qué características tienen, cuándo se compraron, cuándo les toca revisión?.

… el consumidor puede conocer información relativa a este producto como por ejemplo, la fecha de nacimiento del pollo, el modo de cría, la ubicación de la granja, el alimento que ha recibido, el proceso de envasado o la fecha en la que ha llegado a los almacenes de Carrefour.

Carrefour

El ciclo del pollo de corral

Si pensamos en el pollo de corral, el activo sería el propio pollo. Un pollo en concreto, nacido de un huevo concreto que puso una gallina determinada y no otra, y en un momento concreto.

En el otro extremo de la cadena ese pollo llega a la estantería del supermercado. A una bandeja en concreto, en una estantería determinada de un supermercado específico, y en un momento concreto.

Para poder garantizar que nuestro pollo es el mismo, para mantener la trazabilidad en todo ese trayecto, lo primero que hay que hacer es identificarlo. Y lo lógico es que todos los actores que participan utilicen la misma identificación. Identifiquemos a nuestro pollo como “FRYTO-222”.

Cuando FRYTO-222 nació en su granja avícola, alguien le asignó esa identificación y registró todos los datos relevantes de su nacimiento como fecha, lugar, identificación de los padres (¿?). FRYTO222 creció en la propia granja, y el granjero registró cómo se alimentaba y crecía, los datos del veterinario, etc.

FRYTO222 fue comprado por una empresa de procesamiento, que para su recogida envió a un transportista a la granja. El transportista hizo un registro añadiendo a la identificación de FRYTO222 la fecha de la recogida, la dirección de la misma, la dirección del destino, y otros datos del transporte. Y la empresa de procesamiento hizo los análisis necesarios y procesó a FRYTO222 añadiendo al registro toda esa información.

A continuación un distribuidor recogió a FRYTO222 y lo llevó al supermercado, donde se añadió la información del nuevo proceso y se colocó a FRYTO222 en la estantería.

Ciclo de vida del pollo de corral (Carrefour Group)
Ciclo del pollo de corral (Carrefour Group)

Vamos a obviar detalles, pero podríamos hablar de diferentes tipos de envases con pollos enteros y otros sólo con partes separadas, etc., lo que complica más el asunto.

La identidad del pollo

Hemos dicho que la identificación es única, y esto tiene ventajas claras desde el punto de vista de la trazabilidad. Un pollo tiene una identificación que ningún otro pollo puede tener. Y a esa identidad podemos añadirle información sobre lo que le va ocurriendo en su ciclo de vida como producto. De esta manera en cualquier momento podemos acceder al historial asociado a una identidad determinada.

¿Quién define cómo hay que identificar a los pollos?

Porque habiendo múltiples actores cada uno puede tener un sistema diferente. Supongamos que ha sido el supermercado quien ha decido el sistema, ya que siendo el cliente final podría imponer su criterio. Si hay múltiples granjas, todas utilizan el mismo sistema y no hay problema alguno.

¿Y si hay varios supermercados?. Si el sistema no es único, un granjero que sirve a dos cadenas tiene que identificar a un pollo con dos sistemas diferentes.

¿Y si además de pollos el granjero vende corderos? Pues tendrá que identificarlos con el sistema correspondiente a ese producto.

Como vemos, el problema de identificar los productos crece rápidamente.

Para cada productor lo más práctico es tener un sistema de identificación interno y traducir para cada cliente con un diccionario. Pero obviamente lo ideal es que el sistema sea único en todo el sector, y se evita así la necesidad de traducciones.

La identidad en la construcción

Sería ideal tener un sistema que nos permita acceder a la información de cualquier elemento (activo) de una manera ágil, fiable y barata, y para ello lo primero que tiene que ocurrir es que los activos estén correctamente identificados.

En construcción ocurre exactamente lo mismo que en el pollo de corral: hay muchos productos en circulación, muchos productores, muchos intermediarios y muchos “clientes finales”. Y ahí es donde la metodología BIM interviene introduciendo orden y sistematización.

La metodología BIM abarca todo el ciclo de vida de un activo de construcción. Para que la transmisión de datos e información de una fase a la siguiente se haga con las mínimas pérdidas posibles se trabaja con estándares de codificación de elementos, materiales, actores, tipos de documentos. Es el sistema de clasificación. Y lo ideal es que todos los actores que participan en el ciclo de vida del activo de construcción utilicen el mismo. De esta manera no es necesario utilizar diccionarios para traducir datos de una fase a otra, con el consiguiente ahorro.

¿Quién define cómo hay que identificar los elementos en la construcción?

En el mercado de la construcción el cliente final tiene mucho que decir, así que BIM y el pollo de corral empiezan a parecerse. El problema es que son muchos clientes finales, y una alternativa que se maneja en ciertos países es regularlo a nivel estatal, como en el Reino Unido.

En casos en los que no se hace de esta manera, cada actor va a tener que manejar múltiples sistemas, como mínimo uno por cada proyecto en el que participe. Entonces lo prudente es tener uno interno de trabajo y después traducir al que corresponda en cada momento.

¿Para qué sirve la identidad en la construcción?

Al igual que para el pollo, en construcción lo primero que nos va a permitir es garantizar la trazabilidad de los activos. Y en cada fase podremos ir añadiendo información a cada activo con la garantía de que podremos acceder a su historial de una manera ágil y fiable. De una bomba podremos saber quién la especificó, acceder al cálculo hidráulico correspondiente, la factura, el historial de revisiones, ….

Siendo una cadena de actores y para añadir una capa de confianza y transparencia al sistema, lo suyo es utilizar una blockchain que garantice el registro de las transacciones.

Conclusiones

Igual que con el pollo de corral, con BIM se puede lograr una muy buena trazabilidad de los activos de construcción. Para ello hay que mantener controlada la identidad de los mismos durante todo su ciclo de vida. E introducir una blockchain en la cadena de suministros parece un paso lógico.

Con una identidad bien controlada a la que vamos añadiendo información en cada fases se puede acceder fácilmente y de una manera fiable a todo el historial del activo.

En cualquier caso, lo ideal sería que el sistema de identificación fuera único para todo el mercado, con lo que se evitaría la necesidad de traducciones entre fases y actores. Son los sistemas de clasificación de BIM.

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